- Acompañarse. Solidarizarse con la pareja. El tratamiento es para los dos, no es individual. Si es posible, los dos deben estar presentes en todas las visitas al médico.
- Comprender que los sentimientos de ira, frustración, tristeza y ansiedad son normales. Hombres y mujeres tenemos reacciones y preocupaciones diferentes ante las mismas situaciones. El apoyo mutuo puede ayudar a superar estos sentimientos.
- Aunque él no exprese tanto las emociones, a él también le duele no poder celebrar el día del padre, ser el único de sus amigos que no tiene hijos o verte sufrir por los tratamientos. El quizás puede preocuparse más por la parte económica. Quizás se hace el fuerte para no afectarte a ti. Apóyalo.
- Informarse y leer sobre fertilidad. Ser optimistas pero realistas ante los resultados del tratamiento.
- Buscar ayuda, soporte emocional en amigos, familiares, un consejero profesional o un grupo de apoyo que sea recomendado por su médico.
En algunos casos la solución será fácil, en otros deberá continuar con el tratamiento y hacer todos los intentos que sean necesarios. En otros casos siempre quedará como solución la adopción de un bebé, o la elección de una vida sin hijos. Los avances tecnológicos continuarán ofreciendo un abanico de posibilidades para acortar el camino, acercándonos cada día más al día en que la ciencia pueda prometer un 100 por ciento de posibilidades de éxito. Entonces, la infertilidad habrá sido completamente superada.