Blastocistos son embriones que alcanzan a desarrollarse por 5 días. En este momento tienen más de 100 células y tienen un metabolismo diferente al de los embriones de 2 o 3 días.
Los blastocistos tienen mayor capacidad de implantación, lográndose aumentar la probabilidad de lograr el embarazo a un 60 %, colocando máximo dos blastocistos en el útero.
De esta forma se minimiza la probabilidad de tener embarazos múltiples, que es la principal complicación de la reproducción asistida.
En condiciones naturales, es al quinto día cuando los blastocistos llegan al útero. Esta técnica asemeja este proceso fisiológico. Este es el momento en que el útero se encuentra con mayor receptividad.
La transferencia de blastocistos no sólo ayuda a sincronizar al embrión con el tracto femenino de la mujer, sino que también facilita la identificación de embriones con poco o ningún potencial de desarrollo.