
Consiste en la estimulación de los ovarios y la colocación del semen en el útero para que la fecundación ocurra en el cuerpo de la mujer.
Se indican hormonas para estimular los ovarios con la finalidad de obtener dos a cuatro óvulos, y se evalúa la respuesta ovárica del mismo modo que en los ciclos de relaciones dirigidas. La muestra de semen es preparada seleccionando los espermatozoides de mejor movilidad y morfología; llevada a un volumen suficiente para bañar las trompas y transportar los espermatozoides hasta el sitio de la fecundación. Justo en el momento de la ovulación, la muestra de semen es colocada dentro del útero, pasando el cérvix. Esto permite realizar una sola inseminación por ciclo.
Con este tratamiento se pueden resolver problemas de fertilidad en parejas con:
Es importante que la concentración de espermatozoides móviles sea suficiente y que las trompas de la mujer se encuentren permeables.
La probabilidad de embarazo en cada ciclo es de 35 %.
Se pueden intentar de cuatro a seis ciclos antes de pasar a otra técnica de Reproducción Asistida más compleja.